Me encontraba en un hogar, en una habitación, grande y luminosa, pero vieja y vacía, con otros de mi generación. Quizás amigos, quizás compañeros de estudios, quizás de trabajo. Había una puerta escondida en el interior de un baño con pica pero sin retrete. Una puerta que al entrar atravesabas un pasillo circular oscuro y estrecho que giraba 360º hasta llegar donde debía estar la puerta original. Pero no, era otra puerta, que al atravesar te llevaba a un estudio ajetreado con modelos aficionadas que fingían estar deprimidas para encajar en su labor. Al querer salir de ahí por donde vinimos, no pudimos. La puerta mágica sólo funcionaba en una dirección. Uno de mis compañeros lo tuvo claro y se dirigió a una construcción que se encontraba en el medio de la sala. Una pequeña habitación en el centro de la habitación, llena de puertas numeradas. Abrió una y me fui detrás de él, pero en el interior no podía ver. Estaba oscuro y mis ojos eran incapaces de acostumbrarse. Él se movía veloz entre unas puertas y otras, cuyos números y letras luminosas variaban sin cesar. En algún momento desapareció y me quedé sola en la oscuridad, de la que surgió una bruja que me quiso atacar. Incapaz de defenderme, un pequeño simio acudió a mi ayuda, y la entretuvo lo suficiente para permitirme huir aleatoriamente por una de las puertas y salir a una enorme estación de tren. Me encontraba en Londres, sin saber qué dirección debía tomar, y lamentando haber olvidado mi tarjeta Oyster para poder desplazarme por la ciudad. Sonó el despertador.
Analicemos. Estoy pensando seriamente en dejar mi empleo. Desde que entré en ese trabajo me han cambiado el puesto (a uno que no habría aceptado en primer lugar), cuyas tareas son cada vez mas y mas pesadas, nos han alargado la jornada laboral, nos han reducido las vacaciones, nos presionan mas por vender, me enteré de que por convenios cobro menos que la mayoría de mis compañeros, mi jefe es un maltratador psicológico cuya base son las malas caras y malas contestaciones, y cuyos picos de hijoputismo son insultos y gritos responsabilizando de lo que ni si quiera ha ocurrido, y a una empieza a no salirle tan a cuenta trabajar ahí ¿Por qué no lo he dejado ya? Porque sigue sin ser fácil encontrar un trabajo, y menos indefinido, y hay facturas que pagar.
Sin embargo, ahora mismo, afortunadamente, me lo puedo permitir. Podemos permitirnos que esté sin trabajo una temporada mientras busco otra cosa. Quizás algo que tenga que ver con lo que he estado años estudiando en la universidad, que para algo fui, o quizás algo que aunque pague mal me guste, y no sienta que le estoy entregando mi sudor sobrecualificado a un millonario desagradecido.
Pero está claro. Si cruzo esa puerta, si dimito, es un camino de no-retorno, la puerta solo funciona en una dirección ¿Pero qué pasa si lo que encuentro no es de mi agrado? Huír no es fácil, o no para mi, o por lo menos ahora mismo no consigo ver como, a pesar de que hay muchas puertas. Y ante la adversidad, curioso que me ayude un mono, curioso porque ese fue el último insulto del que resulta ser mi encargado. El caso es que ante la adversidad tengo ayuda. No estoy sola.
Y al final está Londres. Ciudad a la que, quizás, Carlos estará un año trabajando, yendo y viniendo. Quizás. Y quizás yo me sienta algo perdida cuando ese momento llegue, si llega. Pero te digo una cosa. Era mucho menos angustioso el sentimiento de haberse dejado la tarjeta Oyster, que el de estar luchando con una bruja en la oscuridad.
*
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viernes, 20 de mayo de 2016
martes, 28 de mayo de 2013
No es un buen lugar para los sueños
- So, what are you doing?
- I finished my college and I'm looking for a job.
- Oh! And what would you like to be?
- I don't know...
- What's your dream?
- Well... Spain is not a good place for dreams right now...
*
- I finished my college and I'm looking for a job.
- Oh! And what would you like to be?
- I don't know...
- What's your dream?
- Well... Spain is not a good place for dreams right now...
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sábado, 11 de agosto de 2012
Los maderos han cambiado de bando
Bueno, siempre estuvieron del mismo, pero cuando el sistema va en contra de la gente, y ellos son la fuerza represora del sistema, ahí lo tienes.
El caso es que hasta en mis sueños ya han pasado al bando de los malos. Hace dos noches entraban en una iglesia en tropel para pegarle una santa paliza a un chico, solo por decir lo que todo el mundo piensa en un canal de televisión que no ve ni su productor. Cuando terminaron por él vinieron a por mi solo por estar ahí, por haber sido testigo. Me alegra haberme despertado a medio registro para no tener que vivir lo que luego me esperaba.
Ésta noche un par de animales de un vecino de la manzana se posaron en mi ventana, que intenté echar para evitar problemas con mis gatas, reaccionando los vecinos a éste hecho como una ofensa y reclamando para ellos mi hogar. Eran muchos, y aun por encima llamaron a los mossos para que les ayudaran en el injusto desalojo. Llegaron de todas partes para echarme por las malas de mi casa, y yo solo pude que coger las gatas y salir corriendo a un lugar muy lejano para, dado que no podía evitar perder mi hogar, por lo menos conservar mi integridad física.
*
El caso es que hasta en mis sueños ya han pasado al bando de los malos. Hace dos noches entraban en una iglesia en tropel para pegarle una santa paliza a un chico, solo por decir lo que todo el mundo piensa en un canal de televisión que no ve ni su productor. Cuando terminaron por él vinieron a por mi solo por estar ahí, por haber sido testigo. Me alegra haberme despertado a medio registro para no tener que vivir lo que luego me esperaba.
Ésta noche un par de animales de un vecino de la manzana se posaron en mi ventana, que intenté echar para evitar problemas con mis gatas, reaccionando los vecinos a éste hecho como una ofensa y reclamando para ellos mi hogar. Eran muchos, y aun por encima llamaron a los mossos para que les ayudaran en el injusto desalojo. Llegaron de todas partes para echarme por las malas de mi casa, y yo solo pude que coger las gatas y salir corriendo a un lugar muy lejano para, dado que no podía evitar perder mi hogar, por lo menos conservar mi integridad física.
*
jueves, 3 de mayo de 2012
Soñando otra vida
Me encontré observando una bailarina en pleno ejercicio. Nueve chicas bailaban al unísono una canción de country que no sentían ni disfrutaban, pero sonreían. La protagonista, aquella que a veces era yo, no mostraba el mismo entusiasmo, y en plena función dejó el escenario caminando a desgana. Bajó unos peldaños más hasta los vestuarios, deseosa de darse una merecida ducha, el resto de bailarines, que se preparaban y esperaban su turno para bailar le/me miraban atónitos. Acaba de destrozar su carrera profesional, su sueño, su vida, nadie le volvería a contratar mas tras dejar un espectáculo de esa manera. Pero a ella le daba igual, quizás porque había descubierto, en ese momento, bailando esa canción, que esa no era la vida que quería.
Mientras se sentaba abatida en un banco, asumiendo su decisión y sus consecuencias, un compañero le preguntó algo, ella habló de su pasado, se había metido mucha mierda en sus inicios, quería huir de todo eso. El bailarín, mas que alarmarse, se interesó y le preguntó ansioso si todavía tenía algo y sabía preparárselo. Casi con un automatismo y viendo que él realmente deseaba su dosis y no sabía administrársela, se puso a preparar un chute. Junto a ellos había un niño que había salido de una puerta que inexplicablemente daba a una comisaría. Preguntaba a la entretenida pareja de bailarines qué hacían, pero le ignoraban por completo. Acabó saliendo un agente del lugar, de la brigada de inmigración, el niño era extranjero y le entretuvo. Era un hombre en un cuerpo pequeño, pero todos le trataban como a un niño. Le entretuvo suficiente para que la bailarina terminara con los preparativos y su compañero se metiera en el baño dispuesto a consumir la deseada dosis. Otro agente acudió y querían evitar tal situación, pero no se atrevían a entrar en el baño, por no interrumpir sus deposiciones, o algo. Pasaron horas esperando a que saliera del baño, donde el bailarín se quedó dormido tras el consumo de heroína. Ella ya se había ido.
Me desperté en uno de sus sueños, de la bailarina. Era una habitación, la suya, no en la que dormía si no en la que iba una vez dormida. Allí donde acudía en la mas absoluta soledad. Pero yo estaba ahí, en su lugar, una intrusa en su más íntimo rincón, observando su habitación. Tenía un diario abierto sobre una mesita redonda que no leí, muñecos de peluche, un espejo de pie, un circuito de tablas de madera colgando del techo, una cama, mucha luz y muy difusa. Caminó por la habitación diciendo que allí podía ser lo que ella quisiera, cualquier cosa, y aunque la gente prefiriera volar, a ella le gustaba ser gato. Nos convertimos en un intermedio entre gato y humano, y aprovechando la agilidad del animal subimos a las tablas del techo donde bailamos cual gimnasta. Lo único que quería ella era ser ágil como un gato y bailar. Su sueño era también su realidad, y parecía no darse cuenta.
Aprovechando el ser consciente de que me encontraba en un sueño, no pude evitar experimentar un poco, y aunque sabía que los efectos de mirarse a un espejo pueden ser algo perturbadores, me dirigí al espejo para jugar un poco ante él. Se veía mejor de lo que me esperaba así que proseguí con mi transformación. Deseé de primeras que me crecieran colmillos, y empezaron a crecer, pero el despertador me interrumpió, me empecé a marear, los colmillos se empezaron a doblar, y desperté.
Desperté en medio de la montaña, ésta vez ya sí que era yo. Estaba con mi hermano, su novia, y otro chico, mi monitor del gimnasio. Se suponía que ya habíamos hecho eso otras veces, ir a la montaña, e íbamos a bajar, normalmente en el coche, una pic-up destartalada que conducía el chico. Pero mi hermano ésta vez iba con la moto, así que él y su novia irían en la moto y yo iría sola con el monitor en el coche. Por alguna razón él tenía una bicicleta en la mano y no podía conducir, así que le ofrecí agarrarla yo mientras condujera. La agarré y se marcharon todos sin mi. Así que tuve que seguir a pie, corriendo colina abajo. A decir verdad fue divertido.
Al llegar abajo había un pequeño lago artificial donde mucha gente se bañaba y me uní a ellos. Entre la gente estaba mi amiga Roxy, no me la esperaba allí. Me abrazó con entusiasmo, no era tan bajita como en la realidad, si no de mi altura, y empezó a contarme cosas. Yo aun estaba desconcertada por el sueño que acababa de tener y deseaba aquella ducha que la bailarina no pudo tener, así que empecé a enjabonarme el cabello mientras hablaba con mi amiga. Pero el agua del estanque iba y venía y en cierto momento se fue y no volvió. Por suerte puede aclararme el cabello en unas duchas cercanas. Estaba en ello cuando el despertador volvió a interrumpirme, volví a marearme y volví a despertar.
Al caer de nuevo en el sueño estaba en otra ciudad, en Madrid, de noche. Roxy seguía a mi lado. Estábamos esperando a alguien, no se a quién, y no paraba de hablar. Me contaba algo sobre su hermano mayor, o tal vez su novio, de cuando alguien cercano se les murió o pasó algo terrible, que desde entonces estaban muy unidos y sabía que él jamás se alejaría de ella por eso. Yo me moría de ganas de contarle todo lo que acababa de vivir, lo de la bailarina y la heroína, lo de su sueño, pero sabía que no era mi vida, que aquello no era técnicamente real, y callé, tan solo escuché. En algún momento de su discurso sonó el despertador por enésima vez y decidí levantarme.
*
Mientras se sentaba abatida en un banco, asumiendo su decisión y sus consecuencias, un compañero le preguntó algo, ella habló de su pasado, se había metido mucha mierda en sus inicios, quería huir de todo eso. El bailarín, mas que alarmarse, se interesó y le preguntó ansioso si todavía tenía algo y sabía preparárselo. Casi con un automatismo y viendo que él realmente deseaba su dosis y no sabía administrársela, se puso a preparar un chute. Junto a ellos había un niño que había salido de una puerta que inexplicablemente daba a una comisaría. Preguntaba a la entretenida pareja de bailarines qué hacían, pero le ignoraban por completo. Acabó saliendo un agente del lugar, de la brigada de inmigración, el niño era extranjero y le entretuvo. Era un hombre en un cuerpo pequeño, pero todos le trataban como a un niño. Le entretuvo suficiente para que la bailarina terminara con los preparativos y su compañero se metiera en el baño dispuesto a consumir la deseada dosis. Otro agente acudió y querían evitar tal situación, pero no se atrevían a entrar en el baño, por no interrumpir sus deposiciones, o algo. Pasaron horas esperando a que saliera del baño, donde el bailarín se quedó dormido tras el consumo de heroína. Ella ya se había ido.
Me desperté en uno de sus sueños, de la bailarina. Era una habitación, la suya, no en la que dormía si no en la que iba una vez dormida. Allí donde acudía en la mas absoluta soledad. Pero yo estaba ahí, en su lugar, una intrusa en su más íntimo rincón, observando su habitación. Tenía un diario abierto sobre una mesita redonda que no leí, muñecos de peluche, un espejo de pie, un circuito de tablas de madera colgando del techo, una cama, mucha luz y muy difusa. Caminó por la habitación diciendo que allí podía ser lo que ella quisiera, cualquier cosa, y aunque la gente prefiriera volar, a ella le gustaba ser gato. Nos convertimos en un intermedio entre gato y humano, y aprovechando la agilidad del animal subimos a las tablas del techo donde bailamos cual gimnasta. Lo único que quería ella era ser ágil como un gato y bailar. Su sueño era también su realidad, y parecía no darse cuenta.
Aprovechando el ser consciente de que me encontraba en un sueño, no pude evitar experimentar un poco, y aunque sabía que los efectos de mirarse a un espejo pueden ser algo perturbadores, me dirigí al espejo para jugar un poco ante él. Se veía mejor de lo que me esperaba así que proseguí con mi transformación. Deseé de primeras que me crecieran colmillos, y empezaron a crecer, pero el despertador me interrumpió, me empecé a marear, los colmillos se empezaron a doblar, y desperté.
Desperté en medio de la montaña, ésta vez ya sí que era yo. Estaba con mi hermano, su novia, y otro chico, mi monitor del gimnasio. Se suponía que ya habíamos hecho eso otras veces, ir a la montaña, e íbamos a bajar, normalmente en el coche, una pic-up destartalada que conducía el chico. Pero mi hermano ésta vez iba con la moto, así que él y su novia irían en la moto y yo iría sola con el monitor en el coche. Por alguna razón él tenía una bicicleta en la mano y no podía conducir, así que le ofrecí agarrarla yo mientras condujera. La agarré y se marcharon todos sin mi. Así que tuve que seguir a pie, corriendo colina abajo. A decir verdad fue divertido.
Al llegar abajo había un pequeño lago artificial donde mucha gente se bañaba y me uní a ellos. Entre la gente estaba mi amiga Roxy, no me la esperaba allí. Me abrazó con entusiasmo, no era tan bajita como en la realidad, si no de mi altura, y empezó a contarme cosas. Yo aun estaba desconcertada por el sueño que acababa de tener y deseaba aquella ducha que la bailarina no pudo tener, así que empecé a enjabonarme el cabello mientras hablaba con mi amiga. Pero el agua del estanque iba y venía y en cierto momento se fue y no volvió. Por suerte puede aclararme el cabello en unas duchas cercanas. Estaba en ello cuando el despertador volvió a interrumpirme, volví a marearme y volví a despertar.
Al caer de nuevo en el sueño estaba en otra ciudad, en Madrid, de noche. Roxy seguía a mi lado. Estábamos esperando a alguien, no se a quién, y no paraba de hablar. Me contaba algo sobre su hermano mayor, o tal vez su novio, de cuando alguien cercano se les murió o pasó algo terrible, que desde entonces estaban muy unidos y sabía que él jamás se alejaría de ella por eso. Yo me moría de ganas de contarle todo lo que acababa de vivir, lo de la bailarina y la heroína, lo de su sueño, pero sabía que no era mi vida, que aquello no era técnicamente real, y callé, tan solo escuché. En algún momento de su discurso sonó el despertador por enésima vez y decidí levantarme.
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martes, 6 de marzo de 2012
Relato onírico
Era una tarde nublada. Salía yo de no me acuerdo donde hacía no me acuerdo qué, en un diminuto e incómodo vehículo a pedales. Cuando decenas de aviones cruzaron el cielo en cuadrícula, dejando tras de si un humo negro y espeso, que dejó a los transeuntes en la mas absoluta oscuridad.
Quise huír de la oscuridad, y pedaleé calle abajo, pero la niebla ya me había envuelto y poco podía hacer para escaparme. Desgraciadamente, además, el vehículo carecía de frenos, y cuando me di cuenta de tal peligrosa situación, intenté en vano aminorar la velocidad con el roce de mis manos en el asfalto. Por suerte, al pasar por al lado de un hombre de unos 50 años, éste me agarró en la oscuridad y me salvó del accidente. Me aferré a él y, junto a otros, en la mas absoluta oscuridad, caminamos hacia una dirección indeterminada que era, sin embargo, la única en la que cabía la posibilidad de ir.
Una luz ténue empezó a palpitar levemente y a mostrarnos en el vacío el mobiliario de alguna lejana habitación. Seguimos caminando por el oscuro pasillo hasta atravesar la negrura, y aparecer en otra dimensión.
Era un paisaje amplio y nebado. Un altiplano con un pinar al fondo, salpicado de cabañas de madera. Por lo visto todo el mundo había llegado al mismo lugar, allá donde estuvieran antes, y correteaban entusiasmados a descubrir qué escondían las casitas, como un regalo. Junto a varias personas entramos en aquella que teníamos mas cerca. Como el resto de edificaciones, estaban deshabitadas pero en perfecto estado, y en su interior, pequeño pero luminoso, se había interrumpido en algún momento los preparativos navideños.
Quise huír de la oscuridad, y pedaleé calle abajo, pero la niebla ya me había envuelto y poco podía hacer para escaparme. Desgraciadamente, además, el vehículo carecía de frenos, y cuando me di cuenta de tal peligrosa situación, intenté en vano aminorar la velocidad con el roce de mis manos en el asfalto. Por suerte, al pasar por al lado de un hombre de unos 50 años, éste me agarró en la oscuridad y me salvó del accidente. Me aferré a él y, junto a otros, en la mas absoluta oscuridad, caminamos hacia una dirección indeterminada que era, sin embargo, la única en la que cabía la posibilidad de ir.
Una luz ténue empezó a palpitar levemente y a mostrarnos en el vacío el mobiliario de alguna lejana habitación. Seguimos caminando por el oscuro pasillo hasta atravesar la negrura, y aparecer en otra dimensión.
Era un paisaje amplio y nebado. Un altiplano con un pinar al fondo, salpicado de cabañas de madera. Por lo visto todo el mundo había llegado al mismo lugar, allá donde estuvieran antes, y correteaban entusiasmados a descubrir qué escondían las casitas, como un regalo. Junto a varias personas entramos en aquella que teníamos mas cerca. Como el resto de edificaciones, estaban deshabitadas pero en perfecto estado, y en su interior, pequeño pero luminoso, se había interrumpido en algún momento los preparativos navideños.
Sobre la mesa había, en lugar de un Belén, una escena moderna de un lugar como el que estábamos, cuyos protagonistas decoraban un gran árbol de Navidad. Descubrí entre las figuras una pequeña manivela, a la que di cuerda, y los muñecos empezaron a moverse y lanzar guirnaldas sobre el arbolito. Observamos atentos a los autómatas, y una mujer a mi lado, mi madre por unos instantes, dijo haber olvidado hasta ese momento lo importante que era la actividad de decorar el árbol. Todos nos marchamos, pero la mujer se quedó, y me invitó para pasarme por ahí, ahora su hogar, tras las clases.
Volvimos a nuestra dimensión usual, no se como, a seguir con nuestras vidas. Pero ya nada pudo ser igual. Sabíamos que aquel otro lugar existía, todos lo sabían, y seguir en nuestra gris dimensión era poco menos que absurdo.
Todos tenían allí un lugar, un hogar, excepto yo. Quizás no fuera la única, pero así lo sentía. No se si porque no fui suficientemente rápida al adueñarme de un hogar, o simplemente porque no había casas para todos. Estaba frustrada y, principalmente, confusa. En cualquier caso yo podía volver siempre que quisiera, ya que aquella mujer (ahora quizás una amiga) me invitaba, y supe que para tener mi propio hogar, debía compartirlo, con un compañero, con una pareja. Así que emprendí su absurda búsqueda.
*
lunes, 24 de octubre de 2011
Soñando con la muerte
Soñé con la muerte, y la antesala al Paraíso. Tenía el aspecto de una ciudad extranjera, pero sin duda Europea. Una pequeña ciudad donde las almas perpetuaban sus rutinas mortales hasta que se dieran cuenta y asumieran plenamente que estaban muertos.
Unos hombres se dedicaban a pasar lista cada mañana, llamando a aquellos que estaban preparados para cruzar, y les acompañaban hasta el otro lado del río, donde se encontraba el Paraíso. Que no era mas que otra ciudad, mas grande, con mejores terrazas, y aparentemente vacía.
Era fácil distinguir, a simple vista, quien estaba mas o menos preparado para cruzar, pues cuanto más lo estaba, más luz emanaba. No sé que luz emanaba yo, pero tenía bastante claro cual era la situación de todos nosotros ahí, y me dedicaba a darles una bofetada de realidad a aquellos que veía muy encantados en su fantasía de vida. Se me advirtió de que hay gente que no está preparada para darse cuenta y hay que dejarles su tiempo, pero sentía que esa era mi misión allí.
Porque ¿qué otra cosa iba a hacer? Al fin y al cabo estaba muerta, como todos ahí, y hasta que alguien no decidiera que estaba preparada, iba a tener que permanecer en aquella ciudad de locos, así que por lo menos podía ayudar a otra gente a despertar y cruzar.
*
miércoles, 23 de febrero de 2011
Todo igual
Supongo que no hay mucho que contar, todo sigue mas o menos igual.
Vuelta a las clases, sin mucho ánimo. Sigo "arteando", con ganas de mas. Sigo viendo mi futuro borroso, del tipo de "no se qué haré", pero como dije, mas o menos, ya se "que quiero hacer". Mi visita mensual sigue dejándome inhabilitada durante por lo menos uno o dos días. Sigo pensando que me iría bien ir a algún tipo de terapia, pero sigo sin atreverme. Sigo con mis mismos complejos, con mis mismas vagancias, y con mi poca disciplina gimnástica. Sigo soñando con Perla y echándola de menos. Sigo sin creer, a ratos, que Sergi esté muerto. Sigo teniendo miedos y sueños. Y sigo sospechando de comportamientos poco justificables.
En definitiva, todo sigue igual.
*
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domingo, 5 de diciembre de 2010
Peregrinaje
He soñado con ella, tres veces. Aunque la primera fue quizás la más simbólica.
Nos encontrábamos en la India. Un "samara" (miembro de un grupo religioso indio que vive en comunión con la naturaleza, de lo que el bosque le puede dar y de las limosnas que recibe en su peregrinaje rumbo a la autorealización) atravesó el camino en solemne silencio. Un hombre que se encontraba a mi lado, quizás mi padre, le ofreció un gran cuenco con agua. El peregrino bebió lo que necesitó y se lo devolvió. Al pasar por mi lado le ofrecí el mismo cuenco, pero ya no era un peregrino, si no ella, en su mismo rol. Agarró el bol como pudo con sus patas, pero en lugar de beber, se mojó el pecho. Creí que había sido un accidente debido a la torpeza de sus extremidades mas que un acto voluntario, así que le ayudé a agarrar el bol, pero cogió algo de agua y se la echó por la cabeza. Así que comprendí sus deseos y la ayudé a sanearse. Llené mis manos de agua y la eché sobre su cabeza, luego sobre su torso, luego se dio la vuelta y la eché sobre su espalda. Y nada mas.
Y es que en el camino que nuestras almas siguen a través de las vidas, en su peregrinaje personal, al parecer nosotros hemos sido una fuente de alimento y purificación. Parece que ella nos lo agradece. Nos vemos en la siguiente parada, o antes, en la siguiente visita.
*
jueves, 28 de octubre de 2010
Destrucción
... el Mal removió el cielo y se introdujo en las profundidades del océano. De allí surgió de nuevo con un cuerpo casi antropomorfo hecho de agua y sal, y con el mas puro odio dio 10 zambullidas potentes que crearon 10 gigantescas olas que se propagaron en todas direcciones bajo una espantosa tormenta.
Pude seguir la primera, sobrevolando sobre su cresta, hasta que llegó a tierra. Yo también estaba allí, junto a todos los míos, de hecho, junto a toda la población de mi ciudad, viendo como en pocos segundos una ola arrasaba nuestros hogares y convertía Barcelona en un área de guerra.
Muchos perdieron la vida, también muchos la salvamos. Pero cuando empezábamos a organizar el caos encontrando a nuestros seres queridos y ubicándonos en los pocos edificios que habían quedado habitables, no podía dejar de pensar que ese solo había sido el principio. Pues nos esperaban otras 9 olas igual de arrasadoras que no se iban a contentar con cebarse en los escombros, y destruirían todo lo que todavía se tenia en pie.
Yo parecía ser la única que conocía este dato ¿pero que iba a hacer? El final se acercaba y era inevitable.
*
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sábado, 19 de junio de 2010
Y sigo soñando..
...con embarazos y bebés.
Y sigo preguntándome que significará esa repentina obsesión inconsciente por la maternidad.
Si realmente el reloj biológico se está despertando, o es símbolo de algo mas, una nueva vida, una nueva etapa, algo que nace, que surge.
Quien sabe.
*
Y sigo preguntándome que significará esa repentina obsesión inconsciente por la maternidad.
Si realmente el reloj biológico se está despertando, o es símbolo de algo mas, una nueva vida, una nueva etapa, algo que nace, que surge.
Quien sabe.
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jueves, 25 de febrero de 2010
Silencio, por favor.
No se que pasa últimamente, mi sistema digestivo parece estar mas sensible que nunca, por decirlo de alguna manera.
Para empezar, mis labios, reflejo del intestino grueso según la medicina china, parecen estar cada dia mas hinchados. Probablemente no sea mas que un error de percepción, y en cualquier caso es un rasgo bastante atractivo, pero me preocupa mi salud. ¿Y la pupa que me salió en el labio? ¿Está relacionada con la sexualidad o con mi tripa?
Igualmente, hace un mes, mi estómago amenazaba con dar el cante en Granada por tomar un té de frutas... Me parece increíble que algo tan inocuo pueda revolver un estómago sano, repito: sano.
Hace dos semanas, mi estómago amenazaba de nuevo, esta vez con tapizar el sofá por culpa de una salsa demasiado grasa. Cierto que las cosas muy "mantequillosas" siempre me han repulsado bastante, pero chico, no creo que sea para tanto.
Ayer ya si que fue alucinante. Comenté tras acabar de comer que era como si no hubiera comido, aun estar llena, porque toda la comida habia sido líguida o "papillosa". A los pocos minutos un mar de nauseas amezaba con barnizar el suelo. Creía que solo eran habladurías, pero resultó ir en serio y ni tan solo llegué al baño.
Por otro lado, esas pesadillas. Los libros de sueños poco me pueden decir, suelen considerar este tipo de sueños fruto de una mala digestión, mas que algún conjunto de símbolos, lo cual de hecho se relaciona bastante bien con todo lo demás.
No se. Me siento sucia. Mentalmente hablando. Necesito una limpieza. Necesito eliminar todo ese ruido, porque así no hay ni quien digiera. Quizas el concierto de mañana me ayude un poco...
*A
Para empezar, mis labios, reflejo del intestino grueso según la medicina china, parecen estar cada dia mas hinchados. Probablemente no sea mas que un error de percepción, y en cualquier caso es un rasgo bastante atractivo, pero me preocupa mi salud. ¿Y la pupa que me salió en el labio? ¿Está relacionada con la sexualidad o con mi tripa?
Igualmente, hace un mes, mi estómago amenazaba con dar el cante en Granada por tomar un té de frutas... Me parece increíble que algo tan inocuo pueda revolver un estómago sano, repito: sano.
Hace dos semanas, mi estómago amenazaba de nuevo, esta vez con tapizar el sofá por culpa de una salsa demasiado grasa. Cierto que las cosas muy "mantequillosas" siempre me han repulsado bastante, pero chico, no creo que sea para tanto.
Ayer ya si que fue alucinante. Comenté tras acabar de comer que era como si no hubiera comido, aun estar llena, porque toda la comida habia sido líguida o "papillosa". A los pocos minutos un mar de nauseas amezaba con barnizar el suelo. Creía que solo eran habladurías, pero resultó ir en serio y ni tan solo llegué al baño.
Por otro lado, esas pesadillas. Los libros de sueños poco me pueden decir, suelen considerar este tipo de sueños fruto de una mala digestión, mas que algún conjunto de símbolos, lo cual de hecho se relaciona bastante bien con todo lo demás.
No se. Me siento sucia. Mentalmente hablando. Necesito una limpieza. Necesito eliminar todo ese ruido, porque así no hay ni quien digiera. Quizas el concierto de mañana me ayude un poco...
*A
domingo, 20 de diciembre de 2009
Sueños
Anoche intenté explicar mentalmente el inicio de nuestra historia, pero en inglés, solo por practicar. Pero como ya se sabe el inicio de nuestra historia está ligado al final de otra, es algo que se puede omitir ante los demás, pero no ante mi misma. Y recordando todo aquello me preguntaba sorprendida como podía haber estado con aquel.
Y es que ahora medio año mas tarde me parece que aquello no existió, como si el recuerdo proviniera de una película, no de la vida real. Porque ¿como podía estar con él? Me vienen imágenes y no me lo creo. Es como si hubiera estado año y medio acostándome con un mono. Venga, va! Tienes que estar de broma!! Pero no.
Al final tanto pensar en todo eso me ha hecho soñar cosas raras. Y es que estaba con Ana en mi habitación, me pedía ropa para dormir, pero quien se metía en mi cama era aquel, en calzoncillos. Em.. ¿que coño hace este? Puaj...
Menos mal que luego vinieron sueños mas agradables y con compañias mas agradables aun para endulzar el despertar. Te echo de menos Carlos, llega ya, porfavor, quiero dormir contigo, sentir nuestra piel cálidad y desnuda en todo el cuerpo. Abrir los ojos y... verte. Y besarte. Y darte los buenos días. Y decirte cuanto te quiero...
*A
Y es que ahora medio año mas tarde me parece que aquello no existió, como si el recuerdo proviniera de una película, no de la vida real. Porque ¿como podía estar con él? Me vienen imágenes y no me lo creo. Es como si hubiera estado año y medio acostándome con un mono. Venga, va! Tienes que estar de broma!! Pero no.
Al final tanto pensar en todo eso me ha hecho soñar cosas raras. Y es que estaba con Ana en mi habitación, me pedía ropa para dormir, pero quien se metía en mi cama era aquel, en calzoncillos. Em.. ¿que coño hace este? Puaj...
Menos mal que luego vinieron sueños mas agradables y con compañias mas agradables aun para endulzar el despertar. Te echo de menos Carlos, llega ya, porfavor, quiero dormir contigo, sentir nuestra piel cálidad y desnuda en todo el cuerpo. Abrir los ojos y... verte. Y besarte. Y darte los buenos días. Y decirte cuanto te quiero...
*A
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Mickey mouse
Aun andaba echando de menos un lugar al que acudir, cuando derepente me percaté de que lo tengo en mi propia habitación.
Y es que esta mañana su peluche, su Mickey, ha decidido caerse sobre mi almohada nada mas levantarme. Ha sido extraño porque hoy, justo hoy, después de mucho tiempo, volví a soñar con él. No fue un sueño agradable, y es que resultaba que habían descubierto, no se como, que era especialmente sensible al dolor. Resultaba pues que había resistido mas aun de lo que creíamos, que tenía una voluntad mas fuerte incluso de lo que demostraba, que era todavía mas positivo, que era si cabe mas cuidadoso con su entorno, esforzándose a cada momento para hacernos creer que él estaba bien.
He abrazado a Mickey con cariño, y no lo quería soltar. Ese fue el recuerdo que quiso traerse de DisneyLand París. Un Mickey disfrazado de gala, con su sombrero de copa alta incluido, como en la película Fantasía. Sus padres decidieron dármelo para que conservara algo de él. Supongo que no le importará. Yo le traje de allí hace 10 años un peluchito de Winnie de Pooh, que le encantaba, cuando él era mi queridísimo y único primito, aun un bebé; le iba a traer a Pluto, pero sus patas llamaban peligrosamente a meterselas en la boca y no quería que se atragantara, asi que me lo compré para mi...
Al llegar al comedor el lector de cd del tdt se ha vuelto a abrir solo. La primera vez que lo hizo no nos cabía duda de que era obra de cierto espíritu juguetón, que se divertía abriéndolo y cerrándolo varias veces seguidas incluso con el aparato apagado. Al final concluimos que simplemente se le había ido la olla al tdt, porque aun a dia de hoy sigue haciéndolo con frecuencia.
En fin... Ahora por lo menos ya se como volverle a abrazar. Gracias por recordármelo!
*A
Y es que esta mañana su peluche, su Mickey, ha decidido caerse sobre mi almohada nada mas levantarme. Ha sido extraño porque hoy, justo hoy, después de mucho tiempo, volví a soñar con él. No fue un sueño agradable, y es que resultaba que habían descubierto, no se como, que era especialmente sensible al dolor. Resultaba pues que había resistido mas aun de lo que creíamos, que tenía una voluntad mas fuerte incluso de lo que demostraba, que era todavía mas positivo, que era si cabe mas cuidadoso con su entorno, esforzándose a cada momento para hacernos creer que él estaba bien.
He abrazado a Mickey con cariño, y no lo quería soltar. Ese fue el recuerdo que quiso traerse de DisneyLand París. Un Mickey disfrazado de gala, con su sombrero de copa alta incluido, como en la película Fantasía. Sus padres decidieron dármelo para que conservara algo de él. Supongo que no le importará. Yo le traje de allí hace 10 años un peluchito de Winnie de Pooh, que le encantaba, cuando él era mi queridísimo y único primito, aun un bebé; le iba a traer a Pluto, pero sus patas llamaban peligrosamente a meterselas en la boca y no quería que se atragantara, asi que me lo compré para mi...
Al llegar al comedor el lector de cd del tdt se ha vuelto a abrir solo. La primera vez que lo hizo no nos cabía duda de que era obra de cierto espíritu juguetón, que se divertía abriéndolo y cerrándolo varias veces seguidas incluso con el aparato apagado. Al final concluimos que simplemente se le había ido la olla al tdt, porque aun a dia de hoy sigue haciéndolo con frecuencia.
En fin... Ahora por lo menos ya se como volverle a abrazar. Gracias por recordármelo!
*A
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